Donde solemos encontrar más fricción
- Inversión digital repartida en acciones que no suman entre sí.
- No hay criterio claro de qué oportunidad merece seguimiento comercial.
- Los canales generan actividad, pero no oportunidades cualificadas.
La estrategia no es un documento: es decidir qué se hace primero, qué se descarta y cómo se mide el avance.
Ordenamos objetivos, canales y mensajes en un plan con prioridades y métricas, para que cada acción digital responda a un objetivo comercial.
Propuesta de valor y mensaje por etapa del embudo.
Ruta de conversión: captación, cualificación y seguimiento.
Prioridades, presupuesto y métricas con objetivos claros.
Un plan de marketing lista acciones. Aquí decidimos la arquitectura de conversión: qué prometemos, a quién, en qué canal y cómo cualificamos antes de vender.
Entre 2 y 5 semanas, según el número de canales y datos disponibles para analizar.
Sí. La estrategia es transferible: entregamos el mapa y los criterios para que tu equipo o cualquier proveedor lo ejecute.